Nunca hemos entendido demasiado la relación que mantiene una parte de la gente joven del pueblo con los vehículos de motor (especialmente las motocicletas y los cuads ... esperamos que se escriba así) Y no nos referimos precisamente a la gente que tiene afición por ellos y a la que le gusta salir a la carretera o al campo y disfrutar de la conducción, ni a las personas que se asocian y forman grupos para compartir una afición común, algo que nos parece estupendo.
Nos referimos a esas personas que han decidido transformar las calles de nuestro pueblo en lugares mucho más ruidosos y peligrosos. Nos imaginamos que pensarán que, "como el pueblo es de todos", están autorizados a circular con auténticos trastos que más que vehículos son máquinas de hacer ruido, las más de las veces en grupos, a velocidades mayores de las que la prudencia aconseja e intentando "asombrar" a los viandantes con todo tipo de malabarismos (levantar la rueda delantera, derrapes, etc) los cuales, por supuesto, más que agradar molestan y producen un sentimiento de auténtica lástima y verguenza ajena en el piporro que lo sufre.
Resulta difícil imaginar qué puede pasar por la mente de las personas que han asumido como afición ser el castigo del resto de conciudadanos. Más aún para piporros que, como nosotros, estamos ya muy lejos de las edades de estos moteros de pacotilla. Pero podríamos pensar que...
1. No sienten respeto alguno por los demás ni por las normas. Esto en sí que puede parecer algo bastante obvio, puede resultar bastante preocupante. Podría pensarse que si no sienten demasiado respecto por los demás ni por las normas en este asunto que nos ocupa, quizá tampoco lo tengan en otros distintos. Y creemos que para que cinco mil personas convivan de una forma agradable es necesario que las normas comunes se respeten.
2. Esta gente no parece buscar disfrutar de la conducción sino ser observadas. Basta sentarse un verano alguna terraza de la avenida para verificar este punto y cómo pasan por ella montones de estos individuos (muchas veces se trata de la misma persona que hace el recorrido una y otra vez) en actitudes bastante exhibicionistas.
3. No sólo parecen buscar ser observadas sino ser "escuchadas". Quizá lo que pretenden es sentirse importantes, ser alguien o que la gente hable de ellos. Ya dijimos que es muy difícil imaginar qué pasará por sus cabezas. Si esto es así, también es preocupante ya que si la única forma que una persona tiene de sentirse importante es molestar y hacer "el tonto", cuando menos podemos pensar que tienen... poca imaginación.
4. Es gracioso observar cómo parecen asociar el sonido de su motocicleta con la potencia de la misma. Resulta hasta gracioso observar las caras de estos moteros al pasar con sus conjuntos de hierros y plásticos viejos con motor pero... eso sí, tremendamente ruidosos. Reconocemos que ese gesto que aparece en sus caras de orgullo, plenitud y triunfo es algo que, al menos nosotros, nunca llegaremos a entender.
5. Es indudable que, en el pueblo, a veces hay estilos de conducción en esta gente que son imprudentes y hasta peligrosos. Esperemos que en esta forma de conducir no tenga algo que ver el alcohol ya que, en ese caso, estaríamos hablando de un riesgo incrementado.
No queremos hacer esta entrada demasiado extensa. Seguro que seguiremos hablando de ellas en otros posts posteriores ya que este fenómeno da mucho de sí. Sólo deseamos terminar con dos invitaciones a nuestros lectores.
LA PRIMERA, que estén atentos a cuántos cuads y motos pequeñas "para niños" (que no son para niños) se van a regalar en las próximas comuniones. La pregunta que nos aparece inmediatamente no es otra que... si los padres o familiares de esto niños no son capaces de enseñar a sus hijos que con 9 años está prohibido conducir vehículos de motor... ¿cómo podemos esperar que estos niños, cuando lleguen a la veintena comprendan que está prohibido circular por el pueblo como les de la gana?
LA SEGUNDA invitación es que refiramos en los comentarios lugares de la via pública en los que esta gente se reune, la arma, molesta y hasta hace carreras (sí, también parece que ocurre). De esta forma ayudaremos a la policía a evitar estas situaciones.
Gracias por vuestra lectura y hasta la próxima semana.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Pues en el parque que hay donde estaba la escuela del Canntón, la que se lía es chica. Montones de motos, en caballito, corriendo de un lado para otro, sin respeto por nadie. Deberian hacer algo
Publicar un comentario